Cada vez más empresas chinas eligen España como puerta de entrada a Europa y Latinoamérica. Analizamos las diferencias clave entre sucursal y filial (S.L.), el procedimiento de constitución paso a paso, la fiscalidad aplicable y los plazos reales.
En los últimos años, un número creciente de empresas chinas ha elegido España como plataforma de entrada al mercado europeo y latinoamericano. España es la cuarta economía de la zona euro, comparte idioma y tradición jurídica con América Latina y cuenta con un convenio de doble imposición en vigor con China. Para cualquier inversor chino, la primera decisión jurídica es la forma de implantación.
Las dos vías principales son la sucursal y la filial, habitualmente una sociedad de responsabilidad limitada (S.L.). La diferencia esencial radica en la personalidad jurídica: la sucursal carece de personalidad propia y la matriz china responde directamente de sus deudas y obligaciones, mientras que la filial es una sociedad española independiente en la que la responsabilidad de la matriz queda limitada, con carácter general, a su aportación. Por este motivo, la gran mayoría de los grupos chinos opta por constituir una S.L.
El procedimiento de constitución de una S.L. comprende: la obtención de la certificación negativa de denominación ante el Registro Mercantil Central (con una vigencia de tres meses); la tramitación del NIE de socios y administradores extranjeros y, en su caso, del NIF de la sociedad matriz china; la apertura de cuenta bancaria y el desembolso del capital social —legalmente desde 1 euro conforme a la Ley Crea y Crece, aunque en la práctica se recomienda un mínimo de 3.000 euros—; el otorgamiento de la escritura pública ante notario y su inscripción en el Registro Mercantil. Desde la adhesión de China al Convenio de La Haya en noviembre de 2023, los documentos societarios chinos solo requieren apostilla y traducción jurada, sin legalización consular. Con la documentación completa, el proceso suele durar entre cuatro y ocho semanas, siendo el NIE el trámite que más tiempo consume.
En el plano fiscal, el tipo general del Impuesto sobre Sociedades es del 25%, con un tipo reducido del 15% para entidades de nueva creación durante el primer ejercicio con beneficios y el siguiente; la sucursal tributa como establecimiento permanente al 25% y no accede a dicho incentivo. El tipo general del IVA es del 21% y las actividades de importación y exportación exigen además el número EORI. La inversión extranjera debe declararse a posteriori mediante el modelo D-1A ante el Registro de Inversiones, y determinados sectores estratégicos pueden quedar sujetos al régimen de autorización previa.
Nuestra recomendación práctica a las empresas chinas es iniciar cuanto antes la solicitud del NIE de socios y administradores, preparar con antelación la documentación apostillada de la matriz y prever plazos amplios para la apertura bancaria, dado que las entidades españolas aplican controles reforzados de prevención de blanqueo a los fondos procedentes del exterior. En Iberex Spain acompañamos al inversor en todo el proceso: elección de la estructura, legalización documental, NIE, escritura e inscripción, apertura de cuenta y alta fiscal, con atención íntegra en chino, español e inglés.
